Amazonas, el rio-aorta (2)
Viernes, Junio 25th, 2010
2 - El rio
He huido del embrollo urbano de Iquitos. Tierra adentro, la ciudad se extiende mucho más allá de la cuadrícula de calles pavimentadas y se abre en un laberinto de barracas de madera, algunas techadas con hojas de palma, otras cubiertas de calaminas. Lentamente la vegetación silvestre gana terreno a las construcciones humanas y el aire se hace más respirable.
Me encuentro manejando sobre la única pista asfaltada que sale de la ciudad y que une a Iquitos con Nauta, otra ciudad pero bastante más pequeña, 50 Km. más al sur.
Caminaba a través de un ambiente cliché: entre más me adentraba en el “campo”, más podía percatarme del avance de la “civilización” . Continuar–> Read the rest of this entry
2 - El rio
He huido del embrollo urbano de Iquitos. Tierra adentro, la ciudad se extiende mucho más allá de la cuadrícula de calles pavimentadas y se abre en un laberinto de barracas de madera, algunas techadas con hojas de palma, otras cubiertas de calaminas. Lentamente la vegetación silvestre gana terreno a las construcciones humanas y el aire se hace más respirable.
Me encuentro manejando sobre la única pista asfaltada que sale de la ciudad y que une a Iquitos con Nauta, otra ciudad pero bastante más pequeña, 50 Km. más al sur.
Caminaba a través de un ambiente cliché: entre más me adentraba en el “campo”, más podía percatarme del avance de la “civilización” . Continuar–> Read the rest of this entry









